lunes, 1 de agosto de 2011

El mito indio

Es sabido que los deportes populares en la India son principalmente el cricket y el hockey hierba. Sin embargo, no hay una sola calle en el país asiático en la que preguntes por Baichung Bhutia y alguien no te sepa decir quién es. Las regiones futboleras del país son principalmente las del noreste, precisamente de donde es originario nuestro protagonista.

Nació en una pequeña población llamada Tinkitam, cercana a la frontera con Nepal. Ya desde pequeño apuntaba maneras como deportista, pues llegó a jugar en su escuela al badminton, al baloncesto y practicó atletismo. Pero, algo sobresalía por encima del resto: su pasión por el fútbol. Esta pasión no era compartida por sus padres, hasta que su tío Karma le consiguió una beca para que pudiera estudiar en la escuela Tashi Namgyal. Allí, fue donde empezó a dar sus primeras patadas a un balón, jugando en el equipo de la ciudad, entrenado por su tío.

Su apellido es el nombre de la tribu tibetana a la que pertenece su familia, que habita en la región india de Sikkim y que habla una lengua proveniente de la tibetana. Su nombre empezó a sonar conocido por el país cuando fue nombrado mejor jugador de la Copa Subroto en 1992, un torneo para todos los niños en edad escolar de la India. Tras esto, al año siguiente firmó su primer contrato con East Bengal de Calcuta a los 16 años.

Fue destacando en su club y en el JCT Mills (en el que jugó dos años), hasta que una llamada de teléfono le sorprendió. La llamada era del Bury F.C. de Manchester. No se lo pensó dos veces y firmó por tres años. Hizo incluso pruebas para jugar en el Fulham y en el Aston Villa, pero no fueron con éxito. No tuvo suerte en su periplo inglés, ya que debido a una lesión, apenas pudo jugar 3 partidos en toda la temporada. Ello unido a que el club se declaró en bancarrota, Bhutia optó por regresar a su país. Aún con todo, fue el primer futbolista indio en jugar en una liga profesional europea.

Desde entonces, ha jugado de nuevo en el East Bengal y en el Mohun Bagan, con un pequeño parón para irse durante 5 meses al Perak malayo. A sus 34 años, juega en el United Sikkim, equipo que creó junto a otros inversores y del que es capitán. El equipo, que juega en su región natal, lo hace en la Segunda División India y el objetivo para la próxima temporada es ascender a la máxima competición nacional.

Bhutia tiene el honor de ser el jugador indio que más veces ha jugado en su selección nacional (109 partidos) y que más goles ha marcado (42 goles). Más allá del fútbol, Bhutia saltó a las portadas internacionales por negarse a hacer el relevo de la antorcha olímpica de los Juegos Olímpicos de Pekín de 2008 en apoyo al movimiento tibetano, debido a las conexiones de su familia con este grupo.

Ganó el programa de televisión Jhalak Dikhhla Jaa, una especie de reality de baile de famosos, y creó en 2010 con el apoyo de Nike y Carlos Queiroz una escuela de fútbol en Nueva Delhi. Tiene un estadio con su nombre en Namchi, cerca de su ciudad natal. Padre de dos hijos y ateo convencido, Bhutia medita retirarse pronto de la escena futbolística. Sin embargo, los aficionados indios no tienen porque temer, porque dicen haber descubierto al nuevo Baichung Bhutia y el que les guiará durante muchos años: Jeje Lalpekhlua, jugador de 20 años del Pune FC y que ya ha debutado con su selección nacional, marcando 5 goles en los 6 partidos que ha disputado.

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